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miedo al cambio

    YA LO DEJO ESCRITO el conde de Romanones, familiar político transversal de Jose Bono,  inspirándose en Napoleón: cuando  no se quiere llegar a ningún acuerdo se crea una comisión. Y esa ha sido la propuesta de Zapatero: crear una comisión tridentina. Ofrece un diálogo sin condiciones a derecha, izquierda, centro, norte, sur, este y oeste, sin cambiar ni de ritmo ni de rumbo, excluyendo dos de los temas más sustanciosos para no enfrentarse a los sindicatos: la reforma laboral y las pensiones. O sea, más de lo mismo.  

   Aquí lo único sostenible -desgraciadamente- es el aumento del paro. El Ejecutivo sigue certero en el error. Ahora descubre Zapatero que la crisis es la más grave en 80 años. Cuando se lo decíamos en 2007 nos llamaba  antipatriotas. Anuncia por enésima vez que la recuperación llegará en el segundo semestre. No es creíble. Este gobierno no tiene ni fórmulas ni voluntad política de abordar reformas urgentes por miedo a la reacción de la calle.  Zapatero solo piensa en las urnas. Y en ganar tiempo. Mejor, en perderlo. Tiene miedo al cambio. Es el burguesito “rojo” progresista más conservador de la historia. Su filosofía es la inacción. No tomar medida alguna que hiera a los posibles votantes. Y que no se enfaden ni  Fidel ni Chaves, ni los del cine,  ni Montilla ni  Carod.

    El PP ha propuesto un decálogo de ideas con sentido común –si exceptuamos la bajada de impuestos- pero tampoco está ilusionando al personal. Ni una idea original para salir (juntos y pronto) de este atolladero.  Las ideas sensatas que repite Cospedal  son muy parecidas a las que defiende Barreda para firmar el Pacto regional.  Fírmelo, señora presidenta del PP antes de que Castilla-La Mancha  se convierta en un erial. Al fin y al cabo lo que vale en Madrid vale en Toledo. Ya sabemos que lo único progresista es crear empleo. Y lo demás, demagogia. Hay que perder el miedo al miedo. Y gobernar en libertad y para todos.

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si ZP es la respuesta…

        LOS DATOS del Gabinete de Análisis Demoscópico (GAD), confirman que los vientos de cambio están escritos sobre el tiempo, mismamente, mayo de 2011. Si hoy se celebraran comicios municipales, el PP obtendría  mayoría absoluta en 55 de los 105  grandes municipios de España. En 2007 ganó en 37. Toledo es una de las ciudades que la proyección del estudio da por perdida. Pese al buen trabajo realizado por Emiliano García Paje. La ciudad imperial es la joya de la corona de socialistas y populares, la Granada de las lágrimas de Boabdil.  Y Albacete  también peligra.

    Es un cambio de escenario que hay que explicar desde la crisis y la gobernanza nacional. Me niego a creer que la marca PSOE no vende ya. No, lo que pasa es más sencillo: el lastre se llama Zapatero. La sociedad española no tiene motivos para creer en un dirigente que en apenas seis años de mandato –lo de mandato es un decir- ha malgastado las mejores energías en sonreír engañando al personal. Mintió cuando negoció con ETA, tras el atentado de la T4; mintió cuando dijo que el Estatut era la solución para los insaciables nacionalistas, mintió al ignorar la crisis, y no ha tenido agallas para condenar el régimen dictatorial de los hermanos Castro por el asesinato de Orlando Zapata mientras apostó desesperadamente por el valor supremo de la vida del  pluriasesino De Juana Chaos.

    A los catellanomanchegos nos falló ZP  estrepitosamente cuando permitió que el presidente Barreda defendiera el fin del trasvase en 2015 –es impensable que empeñara su palabra en el hemiciclo sin haberlo consultado con Moncloa- y nos está fallando ralentizando el AVE. Ahora marea la perdiz con la comisión por el Pacto, que es otra forma de perder el futuro. La ciudadanía visualiza que el Plan E, ’09, ´10, ´11 y ´12 no sirven ni servirán de mucho cuando se  ha dinamitado (sin control) la economía del ladrillo. Lo único sostenible es la desesperanza. El paro es hoy el terrorismo del gobierno de ZP, por utilizar una frase del propio Txiqui Benegas en 1977.  Los socialistas de la Región –con la Junta a la cabeza- tienen  la obligación de hacerse escuchar con voz diferente a la del PSOE estatal. Para contar lo que han hecho y lo que aún les queda por hacer. Necesitan un discurso “nacionalista y comunero”, para desmarcarse de un proyecto empantanado y sin coraje. ZP es el problema no la solución. No es persona capacitada para tan alta misión y menos en tiempos de austeridad. Porque… si ZP es el reclamo y  la respuesta en los próximos comicios ¿cuál es la pregunta?