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horizontes de grandeza

DOSCIENTOS PARADOS MAS cada amanecer. Y van 200.000 seres humanos sin tajo. Urge que el PP arrime el hombro.  Conocemos las propuestas de Rajoy en Madrid. Son sensatas. Le pedimos a María Dolores de Cospedal  que las traslade directamente al Pacto por Castilla-La Mancha. Si el compromiso para salir cuanto antes de la crisis se llama austeridad, las soluciones populares casan bien con las iniciativas del presidente Barreda. No hay fórmulas mágicas. Solo trabajo, compromiso y  mucho sufrimiento. Nada podemos esperar del poder central por una simple razón: ZP cree que a él no le puede estar pasando esto.

    Querida presidenta: Barreda no es Zapatero. Fue el primero en reconocer la crisis, el primero en reducir el gabinete y el primero en ofrecer un pacto. Lo alcanzó con los agentes sociales pero ya dijimos entonces –e insistimos ahora- en que no es suficiente. El PP es imprescindible. De nada sirve heredar cenizas el día después.

   El Pacto de Austeridad  que preconiza José María Barreda, pretende ahorrar 415 millones a través de acciones concretas: gestión más eficaz de los gastos corrientes, contención de la oferta pública de empleo (salvo salud y educación); limitar el reemplazo de efectivos a 1 por cada diez bajas, lucha contra el absentismo laboral, racionalización del consumo energético en los edificios públicos (-10%), potenciación de la administración electrónica, reorganización de las agencias públicas y recorte en los viajes del IMSERSO pero sin que afecte a los 70.000 beneficiados. O sea, viajar sí, pero más cerca. O menos jornadas.

  Llegan  días de vino sin rosas. “Nosotros somos el cambio”, dice el PP. Bien, ése cambio es el mismo que necesitan los desempleados y sus familias. El pacto no es balón de oxígeno ni a Barreda ni al PSOE-CLM; es una mano tendida a quienes quedaron varados en la cuneta  de la crisis.  Compartir las soluciones populares  con las medidas del gobierno regional es rubricar un pacto de esperanza sobre un horizonte de grandeza.