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el secreto

ANDRES INIESTA nos ha regalado un sueño eterno. España ha entrado en la historia del fútbol mundial. Los 23 mosqueteros capitaneados por Iker Casillas bajo la dirección  de Vicente del Bosque nos han hecho sentir que juntos, podemos. El Rey don Juan Carlos, en sus palabras de bienvenida, acertaba: “Sois ejemplo de deportividad, nobleza, buen juego y trabajo en equipo”. El corazón de Madrid respiraba optimismo en las gentes llegadas desde todos los rincones del país. Cuando al atardecer los cazas del ejército dibujaron sobre el cielo la bandera rojigualda, la multitud congregada prorrumpió en un aplauso y gritó ¡Yo soy español,  español, español¡ Sin complejos. ¡Qué ejemplo, qué lección para políticos miopes¡ La Gran Vía no había visto nada parecido en sus cien años de vida.

   El domingo, los españoles supimos lo que cuesta un mundial, hacer un gol y mostrar una estrella UEFA en la camiseta nacional: humildad, confianza, solidaridad, sociabilidad, comunicación, entusiasmo, credibilidad, ambición, liderazgo compartido, tenacidad, madurez, autoestima, sangre, sudor, sacrificio y lágrimas. He ahí el secreto del éxito sudafricano. En la explanada del Manzanares convertido en el centro del mundo no cabía un alma. Alegría hasta el amanecer. ¡Iniesta, bendita sea esta fiesta¡ coreaba una inmigrante ecuatoriana. Nunca habíamos visto a Madrid gozar de esta manera. Desbordado, pero feliz. Tras esta borrachera futbolística, hay que despertar del sueño, creer que todavía hay motivos para la esperanza. La fuerza de la unidad es el mejor antídoto contra el desencanto y la corrupción. Esa unidad de acción es la que necesitamos para consensuar un futuro común. Durante el Debate sobre la salud del Estado de la Nación  el triunfo de los “campeones del pueblo” impregnará el hemiciclo. Pero la realidad inmediata sigue siendo la crisis (económica y moral), el paro y el chantaje del separatismo catalán, alentado por Montilla y bendecido por Zapatero. El secreto está en la lucha cotidiana procurando que nadie se quede en la cuneta.