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cita con las urnas

LA POLITICA de la Nueva Información (PNI) está agotada.  Quince portavoces son demasiados  incluso  liderados por Rubalcaba. Jáuregui en el Parlamento, Jiménez desde  Quito, Moratinos en Argel e Iglesias en Ferraz  han sido incapaces de condenar la masacre del  Sáhara mientras a Zapatero se le calentaba la boca con su llamada  a la prudencia para defender  intereses  y no los derechos humanos de los saharauis.  La filosofía de la Alianza de civilizaciones era  mero entreguismo a Rabat.  El debate  sobre el paro marca el  principio del final.  Zapatero está amortizado. Y los españoles desamortizados.  Las 26 iniciativas legislativas  son puro  humo para no encararse con la realidad. Ahora quiere reunirse con  los 25 mayores empresarios para pedirles que inviertan más cuando autónomos y  pymes están agonizando por su política económica que ahoga  financieramente a los ayuntamientos.  Cabalga por la estrategia de la distracción para no tomar medidas drásticas en tiempos  tan difíciles.  No es un estadista precisamente.  Los proyectos presentados son una estrategia de gradualidad para retroceder en derechos y diferir los sacrificios. “Todo mejorará mañana”, auguraba Salgado con los rebrotes verdes que nunca llegan.  El penúltimo paso será el del mantenimiento de la tensión  – mismamente la eutanasia- injertando en los ciudadanos ideas, deseos, miedos y temores que  impidan reflexionar.  Verbigracia: “que viene la derecha”.  De verdad: no nos merecemos este Gobierno.  Sin sentido crítico alguno, inmune a los 4,6 millones de desempleados, camina por la mediocridad hacia ninguna parte.  Tras Cataluña, Zapatero es un lastre para los socialistas. También en Castilla-La Mancha. Y en especial para Barreda. No hay coraje para promover las reformas que Europa exige y España necesita.  La UE no puede rescatarnos de la quiebra porque no somos ni Grecia ni Irlanda ni Portugal. Las decisiones las tiene que tomar el presidente.   Si le quedara algo de grandeza convocaría elecciones generales  sin mendigar un plus de patriotismo a Rajoy.  ZP no está capacitado para gestionar el futuro. Ni el presente.