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calendario de reformas

ZAPATERO, Rajoy y Rosa Diez deben consensuar el  calendario de reformas inevitables (desde la educación al mix energético pasando por el agua y el modelo de estado) para comprometerse a realizarlas en ésta y en la próxima legislatura sea cual sea el resultado de las urnas. Los populares van a dar el sí a la reforma de las pensiones. El compromiso es claro: crear empleo. Al presidente del Gobierno se la abre la posibilidad de enmendar sus errores y pasar a la historia en los últimos cinco minutos de mandato como el “gran reformador”. Porque si  tras Portugal, seguimos en el punto de mira de los mercados por no hacer los deberes, la inacción nos conducirá directamente  al infierno durante una década.

 Además de implantar el estado de alarma, ZP, el del talante, pasaría a la historia como el presidente del hundimiento de la Nación. Luego dirá que fue un incomprendido. El inquilino de la Moncloa sigue diciendo que agotará la IX Legislatura. Vale. ¿También si la debacle se extiende a CLM, Andalucía y Extremadura, Barcelona y Toledo? La única manera de redimirse sería realizando una cirugía invasiva, extirpando todos los órganos cancerosos del sistema. .Ganar o perder poco importa en mayo o en la primavera de 2012 si heredamos el inmenso desierto del desencanto.

Don Mariano (y doña María Dolores en su ámbito regional) deberían arrimar el hombro porque de no hacerlo van a tener que cultivar  en soledad una tierra calcinada.  Parece que tras el encuentro secreto de siete horas entre Zapatero y Rajoy ambos han comprendido que la situación es crítica. Lo importantes es España. Y algo más importante: los españoles, los ciudadanos, las personas. Los parados y los damnificados por esta crisis, que somos todos, esperamos, sinceramente, que al menos luchen juntos porque mientras se lucha no se fracasa. La cuesta de enero es un Everest. Solo el trabajo y la unidad evitarán que la subida de enero dure todo el año.

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un año interminable

LE sobra razón al presidente Barreda: la crisis pasa por conseguir más unidad y más trabajo. La posible intervención de Portugal debería hacer reflexionar a PSOE, PP y UPyD  para concluir pasadas las elecciones de mayo unos nuevos Pactos de la Moncloa  antes de que el FMI, el Banco Central Europeo y Bruselas nos impongan unas condiciones humillantes para pagar la factura del despilfarro acumulado en los últimos siete años.  Aunque solo fuera por dar una brizna de esperanza a los 4,6 millones de desempleados, merece la pena quemarse en el intento.

Ya sabemos que el desencadenante del “tsunami” económico y  social se inició con las mentiras de la banca internacional. ¿Y qué? La simplista visión electoral del Gobierno, siempre reacio a tomar medidas,  ha ennegrecido todos los horizontes. No es que Rajoy haya apoyado mucho con su silencio-alternativa.  Zapatero parece dispuesto a inmolarse en las reformas. Ojalá pueda reducir una parte del mal causado. La verdad es que no ha cometido más errores porque le ha faltado tiempo. La reforma laboral ha de incluir la supresión de los convenios colectivos y la de las pensiones (hasta 67 años y 25 de cotizaciones) no admite más flexibilidad que el 2027.

Paralelamente, el sistema financiero (Cajas incluidas) debe ser saneado  mientras se despolitiza el sistema. Los préstamos a las pymes son urgentes y la reducción de las administraciones públicas inevitable. En el plano político, una nueva ley electoral y otra de partidos–consagrando la democracia interna para evitar casos como los de Asunción y Cascos- deberían aprobarse también antes de que acabe la legislatura. Menos ingeniería social y más mejoras que  interesen a los ciudadanos. Modelo de estado, educación, Formación Profesional,  relaciones exteriores coherentes, mix energético –incluyendo en el pack nuevas centrales nucleares- y una economía sostenible apoyando proyectos de I+D+i, para crear empleo, conforman un rosario de necesidades  al que hay que despojar de toda ideología. Ojalá no sea éste un año interminable.