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escaños y pluralidad

EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL ha  sentenciado que la reforma electoral llevada a cabo unilateralmente por el PSOE  no atenta contra la Carta Magna. El fallo reconoce, que «aunque eran posibles otras alternativas», se trata de una decisión adoptada por el legislador «dentro del margen de configuración del que constitucionalmente goza». O sea, que aún hay recorrido para mejorar la ley si los populares vuelcan las urnas el 22 de mayo. Al aumentar en un escaño las circunscripciones de Ciudad Real y Guadalajara, los criterios de favoritismo a favor de los socialistas se neutralizan si observamos la secuencia de las elecciones desde 1977. La Alcarria  vota  más azul, digamos,  mientras la provincia manchega se mueve  en rojo con frescura. Y en estos tiempos revueltos, amar sobre todas las cosas un escaño impar no es una ventaja precisamente. La presidenta del PP, María Dolores de Cospedal acata aunque considera injusta todavía la decisión. Tiene en sus manos un arma poderosa, el programa electoral. Proponga una fórmula más equilibrada y si obtiene la mayoría suficiente tendrá toda la legitimidad para cambiarla porque siempre es mejor que voten las personas que no las hectáreas. Barreda (ofendido) exige que le pidan perdón por los insultos. A estas alturas de la película, presidente,  de poco sirven los lamentos. Como dicen en Cuba, “aquí hay que venir llorao”.

La última encuesta del Gabinete de Análisis Demoscópicos (GAD) confirma que el cambio popular  va impregnando la sociedad castellano-manchega y que la horquilla se mueve entre un máximo de 2 a  4 escaños. El tirón de José María Barreda amortigua la caída del PSCLM  por la alargada sombre de Zapatero. La ofensiva popular con Rajoy como reclamo en la Región- confirma que para Génova es importante la reconquista. La diferencia PP-PSOE estribará en cómo se administre la capacidad de generar ilusión en una sociedad tremendamente castigada por el paro. Lo que también refrendan las encuestas es que la pluralidad, desgraciadamente, sigue siendo cosa de (los) dos.

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Escaños y pluralidad

EL  TRIBUNALCONSTITUCIONAL ha  sentenciado que la reforma electoral llevada a cabo unilateralmente por el PSOE  no atenta contra la Carta Magna. El fallo reconoce, que «aunque eran posibles otras alternativas», se trata de una decisión adoptada por el legislador «dentro del margen de configuración del que constitucionalmente goza». O sea, que aún hay recorrido para mejorar la ley si los populares vuelcan las urnas el 22 de mayo. Al aumentar en un escaño las circunscripciones de Ciudad Real y Guadalajara, los criterios de favoritismo a favor de los socialistas se neutralizan si observamos la secuencia de las elecciones desde 1977. La Alcarria  vota  más azul, digamos,  mientras la provincia manchega se mueve  en rojo con frescura. Y en estos tiempos revueltos, amar sobre todas las cosas un escaño impar no es una ventaja precisamente. La presidenta del PP, María Dolores de Cospedal acata aunque considera injusta todavía la decisión. Tiene en sus manos un arma poderosa, el programa electoral. Proponga una fórmula más equilibrada y si obtiene la mayoría suficiente tendrá toda la legitimidad para cambiarla porque siempre es mejor que voten las personas que no las hectáreas. Barreda (ofendido) exige que le pidan perdón por los insultos. A estas alturas de la película, presidente,  de poco sirven los lamentos. Como dicen en Cuba, “aquí hay que venir llorao”.

La última encuesta del Gabinete de Análisis Demoscópicos (GAD) confirma que el cambio popular  va impregnando la sociedad castellano-manchega y que la horquilla se mueve entre un máximo de 2 a  4 escaños. El tirón de José María Barreda amortigua la caída del PSCLM  por la alargada sombre de Zapatero. La ofensiva popular con Rajoy como reclamo en la Región- confirma que para Génova es importante la reconquista. La diferencia PP-PSOE estribará en cómo se administre la capacidad de generar ilusión en una sociedad tremendamente castigada por el paro. Lo que también refrendan las encuestas es que la pluralidad, desgraciadamente, sigue siendo cosa de (los) dos.