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sola ante el peligro/antonio regalado

EL JUEZ DE LA AUDIENCIA NACIONAL Pablo Ruz, instructor del “caso Bárcenas”, ha citado a declarar como testigos a  Cascos, Arenas y Cospedal –desconocemos por qué no ha llamado a  Acebes-, últimos secretarios generales del Partido Popular.  Es la primera estación del vía crucis político-financiero que Mariano Rajoy empezara a recorrer en el pleno del Congreso el uno de agosto.

El presidente leyó e interpretó uno de los discursos políticos más sólidos en democracia. La pieza oratoria estaba construida con los mejores elementos del marketing político, pero sin alma. Por eso no despejó las dudas más razonables. Cumplió dos objetivos esenciales: destrozar a Rubalcaba y romper el déficit informativo de Moncloa tras un silencio suicida. Pero el mensaje no consiguió calar en la opinión pública ni mejorar la credibilidad del Ejecutivo. Rajoy no dijo toda la verdad, como bien apuntó Rosa Díez que dejó en el hemiciclo 20 preguntas que necesitan respuesta urgente.

Por muy buena voluntad que se tenga, a estas alturas de la crisis y del paro que afectan al 89 por 100 de las familias españolas,  no resulta fácil creer que Luis Bárcenas engañara a todos, todo el tiempo. ¿Cómo pudo amasar  esa obscena fortuna sin la compañía de cómplices de alto rango? ¿No existe en el PP un solo militante honrado que denunciara a este sinvergüenza? Todo parece indicar que María Dolores de Cospedal rompió el statu quo y desestabilizó el sistema. Quienes  la conocemos, sabemos bien que nadie la va a doblegar aunque tenga que enfrentarse sola a los adversarios políticos externos e internos. Prueba evidente de que está limpia de pecado de cobrar en B.

A ver si así llegamos al fondo de la verdad menos verdadera: el “pago en diferido… simulado”, con  cotizaciones a la Seguridad Social, una modalidad laboral inexistente, que hizo humillar públicamente a la presidenta de Castilla-La Mancha. La engañaron desde arriba y desde dentro. La demanda del ex tesorero por despido improcedente –exige 900.000 euros de indemnización- hace pensar que tiene un contrato firmado y que espera que la justicia le dé la razón.  Menos mal que el famoso inquilino de Soto del Real ha decidido no apuntarse al paro; una  deferencia para con la ministra Báñez que se ha puesto a perseguir a parados presuntamente defraudadores mientras su compañero Montoro  le abría la puerta de atrás para que el alpinista de ochomiles  legalizase sus cuentas suizas. Paradojas del destino.

Tras las declaraciones del miércoles y jueves, el PSOE personado en la causa, exigirá careos entre Bárcenas y sus jefes sin excluir a Rajoy. A partir de ahí veremos si se mantienen los compromisos del presidente. Conspiramos, nixoneamos,  por la verdad.