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la ministra 24 / antonio regalado

Dolores Delgado viene a politizar la justicia para que el indulto y la amnistía lleguen cuanto antes a los socios separatistas de ERC, JustxCat y CDR.
   

                 La ministra 24

ANTONIO REGALADO. Fotos: Moncloa

No habían acabado de prometer por su conciencia y honor, cumplir fielmente las obligaciones del cargo  con lealtad al jefe del Estado y guardar y hacer guardar la Constitución, como norma fundamental del Estado, cuando saltó la gran noticia de la jornada: la ex ministra de Justicia, Dolores Delgado será nombrada Fiscal General del Estado. Entiéndalo bien, Fiscal General del Gobierno. Claro que la susodicha, que bebe el vino en la copa del prevaricador Baltasar Garzón, domina como nadie las cloacas judiciales y policiales junto con su amigo y presunto delincuente Villarejo, el artífice de la información vaginal. Éxito garantizado”, se congratulaba a los postres de una comida íntima. Delgado –la peor ministra de Justicia de la democracia- se embolsará 124.800 euros por “lucro cesante” durante los dos próximos años, a partir de mañana.

Tras como exprimió a la Abogacía del Estado durante su reinado en la calle Noviciado, en su apoyo a los delincuentes, Junqueras, Puigdemont y Torra, – que lo cuente el diputado centrista Edmond Bal– es fácil deducir que intentará sobornar  a los indomables fiscales del 1-0. Conclusión: Dolores Delgado viene a politizar la justicia para que el indulto y la amnistía lleguen cuanto antes a los socios separatistas de ERC, JustxCat y CDR.

Será la ministra número 24. No ha habido en la historia de la democracia puerta giratoria más escandalosa. Y sin embargo tiene su lógica. Con este nombramiento se cierra el círculo de los tres poderes y se concentran  en uno solo. Oiga, igual que cuando el Movimiento. Montesquieu enterrado y bien enterrado directamente en el hueco de Francisco Franco en el Valle de los Caídos. La Carrera  ha puesto el grito en el cielo calificando la decisión del presidente del Gobierno de increíble, terrible y alucinante, una bofetada a la indepdencia del ministerio Fiscal. Solo falta que el ínclito Conde Pumpido ascienda a la cúspide del TC enfangando más su toga con los polvos del camino. En eso están también en Moncloa. 

Colócanos a todos

Nada más tomar posesión ya sabemos que habrá derogación de la reforma laboral del PP, una moderada subida del SMI, otra subida de las pensiones antes de que se consagren en la Carta Magna y mucho ruido callejero para que se oiga alto y claro el mensaje del vicepresidente social y admirador del Che Guevara.. Si contamos al primus inter pares como ministro, no salen 23. Cuatro vicepresidencias y 18 ministros más. Todo un récord. Ya ha criticado el albaceteño  Manuel Castell (el chico de Ana Colau) que se le haya desgajado Ciencia e Investigación de Universidades,  pero el doctor Sánchez tras el frenazo y marcha atrás después de su urgentísima investidura, ha dejado claro que es él quien manda. “No hay dos gobiernos en uno y se hablará con una sola voz”, explicó sin que nadie le preguntara en la presentación propagandística de su nuevo gobierno “para un tiempo nuevo”. La frase está casi copiada de los publicistas de Maduro, “el nuevo comienzo”.  Y para terminar su parlamento nos regaló un titular multisoporte: “Lo más progresista es trabajar por la unidad de España”.

Este es el ejecutivo más grande de la democracia y el más caro. Casi hemos duplicado el banquillo de Rajoy  (tenía 13 ministros incluyendo a Soraya) pero eso sí, hemos duplicado el gasto. Porque el problema no está solo en los nuevo vicepresidentes y ministros sino en los nuevos secretarios de Estado, subsecretarios, directores generales, subdirectores, jefes de negociado, asesores y demás cargos digitales. El FAT (Fichero de Altos Cargos) podría pasar de 600 a 1200, sin incluir los más de 500 que asesoran en el Palacio de la carretera de La Coruña a Sánchez y a Calvo.

Gobierno multilateral

La inflación de cargos aun siendo grave no es lo peor: lo infame es que es un gobierno incestuoso si vemos como matrimonios, amantes y amigos del jefe supremo se han subido sin pudor en el inicio de la crisis que viene al poder para resistir en el poder. ¡Qué no hubieran dicho los medios políticamente correctos del duopolio Iglesias-Montero!;  del amigo íntimo de la presidenta del Congreso y ministro de Justicia en el último minuto. De la esposa de Bacigalupo hijo, en el CNMV y  la ministra Teresa Ribera con su  agenda tecnológica y el reto demográfico. Luego, en los segundos y tercero niveles, se han saltado (han asaltado) la Administración y han cooptado a todos los afiliados y simpatizantes desechando a los funcionarios de carrera. 

Un gobierno plurinacional –como la España que nos espera- donde, lo más sobresaliente es el desdoblamiento de carteras para derrochar en todas direcciones y ese ascenso merecido al negociador presidencial José Luis Avalos. El valenciano cambia Fomento (un nombre de postín con palacio frente a la estación de Atocha ocupado por Agricultura Pesca y Alimentación, como en el siglo pasado) por el de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana. No ha habido departamento para la España vaciada porque Teruel existe.

Irene Monteo ha dejado al padre de sus hijos la vicepresidencia – y se ha quedado con Igualdad. Un ministerio que bien hubiera podido adornarse con Solidaridad y Fraternidad. El titular de Consumo, Alberto Garzón quiere que nuestro modelo de sostenibilidad sea Cuba; con su mismo traje, con su misma bici, con su misma mentira castrista. Hace no mucho era una dirección general prestigiada. Y bastaba.

La portavocía se traslada de Educación a Hacienda. La dicharachera María Jesús Montero nos dará días de gloria para anular a la incomunicadora de Isabel Celá, que seguirá  sin hacer nada en educación. Ni en Formación Profesional, que debería estar en Trabajo. 

El bloque económico (Calviño, Rivera, Montero)  no va a poder contrarrestar  con el sectario aparato político y social de Calvo e Iglesias. Marlaska no hará más que desprestigiarse en Interior tras sus rendiciones incondicionales Cataluña y Navarra. Robles ni ha sabido ni ha querido hacer nada en la chapuza de Bolivia. Y ni lágrima por los asesinatos del Boing 747 de Ucrania en territorio iraní. Silencio y cobardía.

Pablo como buen marxista está abierto a la crítica. Tenía que empezar por la autocrítica e ir a declarar a La Paz para saber en qué se gastaron los dineros del narco “bolivariano” para extender la revolución chavista por España. Pedro Duque se ha quedado como un barón sin sus Universidades y Yolanda Díaz, nos mareará con su discurso galeico-sindicalista impidiendo el progreso, que es simplemente crear empleo. La ministra de Exteriores quiere reconvertir Exteriores en un ministerio económico como ha hecho siempre Alemania. Pero ha empezado mal: criticando a Trump.

En la práctica asumirá buena parte del Comercio Exterior, solapando competencias con Reyes Maroto. Rodriguez Uribe (Cultura y Deportes) no parece ser un amante del porte activo. Ha tenido la decencia de hablar de diálogo. Y Política Territorial ha renacido para humillar con una paisana a la gran Ana Oramas. De hecho, ya adelantó el presidente que el tema catalán lo llevará personalmente; tan es así, que anunció encuentro directo con el delincuente Quim Torra, tras perder su condición de diputado y de Honorable después de ser condenado e inhabilitado  por desobediencia.

Ética, austeridad, dignidad.

La oposición no quiere dar ni un día de gracia a este Ejecutivo que ha perdido 550 días con sus 549 noches. En política, perder el tiempo es un crimen. PP, VOX y Cs tienen que aunar fuerzas más  allá del egoísmo partidista para neutralizar el empuje de un gobierno legítimo y sin límites.

Ya habrá tiempo de juzgar por los hechos a este nuevo gobierno nacido de una investidura extraña, contra natura y contra España. Asaltará los medios de comunicación, seguirá sin someterse a las ruedas de prensa (en vivo y en directo) y copará todas las instituciones (solo o en compañía de otros). El PNV, siempre tan vaticanista, adelanta que ellos han votado la investidura con once puntos  (más los dos huevos duros que les dejó a deber el PP tras la traición); ERC y Bildu lo tienen más claro: solo separatismo (con o sin referéndum/consulta) y la sombra del fantasma de Puigdemont se prolonga en Estrasburgo como un chantajista permanente. Ahora que la Fiscalía está en sus manos, ¿la utilizará  el presidente para traer a España al fugitivo y golpista de Waterloo?

La respuesta es no. Sánchez dejó escrita en el aire  esa promesa  electoral como tantas otras. El doctor siempre escribe en la mar.  Nadie ha mentido tanto y tan seguido como él. “Con Bildu, con los separatistas y con UP no pactaré jamás; ¿quiere que se lo repita una y mil veces?”

España no se merece un gobierno que mienta. Pero Sanchez es un maestro en engañarnos a todos todo el tiempo incluso aunque no nos dejemos engañar.  En días tan convulsos como los de la cuesta de enero, conviene releer a Voltaire: “La política es el camino para que los hombres sin principios puedan dirigir a los hombres sin memoria”. Necesitamos recuperar con urgencia tres conceptos: ética, austeridad y dignidad. Ya hemos comprobado que para el doctor NO, lo urgente es esperar.  Con su ministra 24 prepara liderar el proceso e indultar a los golpistas. Para que vuelvan a intentarlo.

La forma de comunicar los nombramientos a S.M. el Rey Felipe VI fue cesarista y republicana. Por fax o por Wps. Sanchez ya ha demostrado que solo se quiere a sí mismo. El hecho de fotografiarse firmando los nombramientos denota un narcisismo peligroso. Utilizaré una expresión muy sanchista que le dijo a Rajoy: “Usted no es una persona decente”. Nos gustaría en este inicio de Legislatura realizar un deseo. “No nos mienta, señor presidente y sea trasparente”. No nos dé las gracias a los periodistas por estar ausentes de actos políticos donde nos prohibió entrar. Eso también es indecencia. Esperemos que el poder alivie su avariciosa desmesura  de quinientos cincuenta días en funciones y piense por una sola  vez en todos los españoles. 

Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. 

 (HOMENAJE A MANUEL ANTONIO REGALADO SÁNCHEZ, periodista)

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límite, 24 horas/ antonio regalado

Pedro Sánchez será elegido presidente del Gobierno el próximo martes. Ya nada será igual porque la revolución de este nuevo tiempo no es más que un disfraz de ingeniería social (progresista, faltaría más) cargada de sectarismo, demagogia, feminismo, republicanismo y anticlericalismo. Todo en dirección prohibida de la Carta Magna.

Límite, 48 horas

ANTONIO REGALADO/ Fotos: Congreso de Diputados

El reloj marcaba las 19,15 horas del sábado 4 de enero cuando el capataz del rancho progresista, Gabriel Rufián desenfundó su ultimátum: “si no hay mesa, no hay legislatura”. Ahí se acabó la función. La investidura estaba asegurada. Con un lenguaje corporal envuelto en el tono victimista de los canallas, el portavoz de ERC se jactó del acuerdo arrancado al candidato a presidente: admisión de un conflicto político, pacto entre iguales, desjudicialización de la política, debate sin vetos, amnistía, calendario y consulta / referéndum”. Rendición preventiva.

Diálogo como coartada

Ha sido una victoria del separatismo disparando frases de diseño invocando el Apocalipsis de un partido con 80 años de historia donde el supremacismo, el nazismo, el golpismo y la deslealtad

contra la II República y contra la Transición han marcado una trayectoria que califican de “antifascista y escrupulosamente democrática”. La única verdad que dijo en todo su discurso fue que era falso el eslogan de que “España nos roba”, cuando les ha servido de filosofía para saquear a la Hacienda común casi 100.000 millones de euros que no piensan devolver porque reivindicarán una deuda histórica por ese importe (o superior) en mitad de la Mesa negociadora. Rufián es un matón chantajista.

En ese momento, el primer plano de Pedro Sánchez reflejaba que el martes superará -a la tercera va la vencida- la investidura, apoyado principalmente por condenados por sedición, fugitivos, inhabilitados, comunistas bolivarianos, bilduetarras y peneuvistas meapilas que recogen nueces de Navarra con el apoyo del PSN. A nuestro hombre le da igual. Sillón y colchón para dormir en La Moncloa y el Falcon listo en Torrejón. Poder sin límites ni controles hasta el 2024.

El Arcángel Gabriel, reconvertido en un hombre de Estado aunque vestido de Borsalino -le faltaba el sombrero- despejó todas las dudas que quedaron en suspenso 24 horas antes cuando la Junta Electoral Central decidió con la ley en la mano -gracias Rosa Díez– inhabilitar a Torra y a Junqueras.

Una victoria del separatismo sin más violencia que la de saber que este gobierno progresista es el más débil y vulnerable. “Los peajes a ERC, Teruel existe, BNGa, Compromís, Nueva Canarias, Bildu y PNV son solo para la investidura”, recordó Inés Arrimadas. La líder centrista y liberal estuvo cumbre.

Pedro Sanchez armará un nuevo gobierno de al menos 23 o 24 departamentos con tres vicepresidencias que pueden duplicar fácilmente los cargos y los gastos del Ejecutivo de Rajoy. El precio de cada proyecto de los PGE y de cada iniciativa parlamentaria nos costará un riñón a cada contribuyente.

Palabras de un mentiroso

El candidato socialista comenzó por el final: “No se va a romper España. No se va a romper la Constitución”, sabiendo que este era el punto más sensible tras aceptar el “conflicto político y el lenguaje de los separatistas”. De hecho habla y piensa ya como líder del proceso. No es fácil predecir que el futuro presidente del Gobierno de España solo tiene dos enemigos: los constitucionalistas y, por ende, la Ley de Leyes.

El diálogo es como la fórmula de Fierabrás para calmar todos los males del pasado y del futuro con cheque al portador por sesión plenaria. Incluso, el doctor Sánchez ha heredado el victimismo nacionalista. La culpa de que no haya gobierno en España tras 18 meses mandando a golpe de decreto

-Ley lo tienen la derecha, la derecha extrema y la extrema, extrema derecha. A su juicio, todo el que no le vota, es un facha alineado con Casado, con VOX y con Ciudadanos. Cabe preguntarse si este hombre está en su sano juicio.

A Ana Oramas, -¡valiente!- que argumentó su NO definitivo con brillantez la cortejó hasta la indecencia y Arrimadas desveló que es un manipulador compulsivo y un mentiroso al recordarle que su primer punto para darle el apoyo en su conversación privada fue que no pactase con UP, no un pacto educativo. Ya sabemos que su palabra vale menos que nada.

Luego el aspirante desplegó un programa electoral donde no explica de dónde sacará los 35.000 millones de euros que se van a gastar de más en la agenda social que va desde el cambio climático a la protección a los animales. Desmantelará la reforma laboral del PP, subirá el SMI, castigará a las pymes y a los autónomos y consagrará el poder adquisitivo de las pensiones en la Carta Magna. Un despropósito.

Todo será beatifico excepto para los ricos que ganen más de 160.000 euros. El cuento de la lechera para volver a ordeñar a las clases medias hasta que el paro y la ruina nos lleven directamente a la cartilla de racionamiento. La cuentas de los PGE/2020 no cuadrarán jamás, Bruselas dirá que no y Pedro y Calviño nos seguirán mintiendo diciendo que no pero sí. Más embustes.

Mirar para otro lado

El doctor Sanchez lee como un papagayo los discursos, réplicas y contrarréplicas pero como no oye a nadie excepto a sí mismo nunca responde a nada que le pregunte la oposición. Se nota claramente que él no ha escrito ni una línea. Y que son varios los amanuenses que le preparan cada intervención porque la redacción es distinta. Tres piezas por cada grupo parlamentario.

No toma nunca notas y se pasa el rato hablando con su única vice, cuya aportación más sobresaliente a la vida política ha sido la de que “el dinero público no es de nadie”. Por tanto, abusa de los papeles. Y repite lo escrito trabándose porque va tan sobrado que ni lo lee previamente.

En un momento tan crítico como el de este sábado, Sánchez no defendió a los jueces de la JEC, aceptó sin rechistar la “represión” contra los golpistas y los exilados catalanes por la imputada Borrás (JxCat) y amenazó a la prensa con una ley mordaza para “neutralizar” las “fake news”. Osado y chulo como un ocho tras su lifting de pómulos enyesados de bótox.

Pablo Casado se mostró como un gran parlamentario. Sin papeles encarriló un discurso redondo, exigiendo al presidente que exija a Torra que abandone la Generalidad. Después, el líder del PP denunció el anticlericalismo guerracivilista de Sánchez, los pactos con ERC y PNV y dejó en el aire dos preguntas: “¿Qué narices de conflicto político hay en Cataluña? ¿Cuándo se jodió el socialismo constitucional? El candidato había caldeado el ambiente cuando dijo que en democracia “la ley no es todo” hasta llegar a este inquietante extremo: “hay que combatir la deriva judicial”. Manos libres al separatismo.

Esto quiere decir que el gobierno ni cumplirá ni hará cumplir la Constitución ni el resto de las leyes y que no recurrirá ante el TC las decisiones del Gobierno y del Parlamento de Cataluña. En suma, desmantelará, solo o en compañía de otros, los tres poderes del Estado. Sumisión absoluta al Ejecutivo del Legislarivo y del Judicial. La segunda muerte de Montesquieu tras el asesinato de Alfonso Guerra.

Santiago Abascal inició su recorrido exigiendo la cárcel para el desobediente Torra y recordándole al candidato que “lo mismo se envuelve en la bandera española que en la estelada” para anunciar manifestaciones contra el nuevo gobierno a partir de la próxima semana. La verdad es que no merece 100 días de gracia porque nos puede desgraciar a todos.

Me abstengo de comentar los elogios de los nuevos ministrarles (Iglesias y Garzón), verdaderos lobos con piel de oveja -corderillos- que potenciaron el mensaje de acoso a empresarios, a la Iglesia Católica y a los colegios concertados. El vicepresidente Segundo “in péctore”de Unidas Podemos, como un fervoroso párroco latinoamericano de la Teología de la Liberación descubrió el “origen totalitario” de la oposición y advirtió a “los brazos mediáticos” y a “los togados reaccionarios” de las consecuencias de impedir un gobierno de izquierdas. ¡Toma diálogo! Comunismo bolivariano. Y leninista. Su admiración por los golpistas es vomitiva. Y su adhesión inquebrantable al nuevo César socialista -adelante, presidente-, es un guiño al totalitarismo.

Recomenzar

El candidato tuvo que escuchar cómo la hemeroteca desmontaba una a una todas sus mentiras grandes y pequeñas. Sabe que este domingo no saldrá elegido por mayoría absoluta pero en el límite, cuarenta y ocho horas después, la suerte está echada. Los pactos le aseguran el primer paso. Y no empieza el camino en la buena dirección. El precio no ha sido pequeño y cada iniciativa se pagará en oro de ley.

El secretario general del PSOE ha pagado un precio escandaloso e inmoral por seguir en La Moncloa. Es rehén voluntario de su propia soberbia. “Ha humillado a España porque es un hombre sin principios ni dignidad”, le espetó Inés Arrimadas en un discurso donde desenmascaró ese falso progresismo con el que se le llena la boca a un candidato que es el principal problema del bloqueo político en nuestro país.

Pedro Sánchez será elegido presidente del Gobierno el próximo martes. Ya nada seguirá igual porque la revolución de este nuevo tiempo no es más que un disfraz de ingeniería social (progresista, faltaría más) cargada de sectarismo, demagogia, feminismo, republicanismo y anticlericalismo. Todo en dirección prohibida de la Carta Magna.

Seguí el debate de principio a fin. ¿Saben cuál fue el mayor momento de gloria para el doctor presidente? Cuando rememoró la exhumación de Francisco Franco. Reitero mi propuesta de concederle una medalla pensionada y vitalicia a él y a la Notaria Mayor del Reino por su inmenso heroísmo. Y adelantó -no lo olviden- que seguirá potenciando la Ley de Memoria Histórica hasta volver a ganar la guerra del 34/39. A lo mejor exige que Indalecio Prieto y sus amigos devuelvan los tesoros robados y llevados a Mexico en el Vita. De eso y de los Eres, ni pío.

El diferente trato (humano y parlamentario) que dio don Pedro a los enemigos de España y a los demócratas nos obliga a subrayar que el PSOE -el sanchismo- ha roto definitivamente la mayoría constitucional. Bastarían solo tres socialistas decentes para parar esta locura. Pero no los hay.

A partir del martes, nos espera una legislatura interminable y deshonrosa, tan deshonrosa como esta investidura clandestina. Cada iniciativa legislativa nos costará más y más. En esta primera legislatura populista desmantelarán las instituciones para ponerlas al servicio del proyecto revolucionario y en la segunda, nos tocará vivir un referéndum contra la Monarquía, el último muro de contención antes de imponer una España plurinacional. Recomenzar dice Sánchez- Pèrez Castejón.

La segunda jornada de investidura de este domingo de Reyes fue lamentable. La presidenta Marixell Batet se movía como una marioneta con el mando a distancia del candidato. Vergonzoso. Amparó a los etarras y cuperos tras insultar al Monarca y llamarlo fascista.

El silencio cobarde del doctor “cum fraude” felicitando a los filoterrlrostas de ETA -850 muertos- nos aboca a una Legislatura tormentosa, on un objetivo letal: blanquear a los asesinos vascos. Tras las críticas de PP y Cs, el representante de Foro Asturias puso a los demócratas del hemiciclo en pie al gritar ¡Viva al Rey¡ Estamos ante la rebelión y el desacato del Parlament con la anuencia del presidente Sánchez en las Cortes. Un cambio de régimen ha comenzado con el Año Nuevo. Un cambio para cargarse la Transición. Una amenaza colectiva para el centro, la prensa, la Fiscalía, el TS y el TC.

Aunque nunca fue santo de mi devoción, apelo a don Manuel Azaña: “prefiero una España roja antes que rota”. No comparto el miedo de Casado ante la creación de este gobierno Frankestein. ¡Vaya regalo de Reyes y vaya Pascua! Bienvenidos al 2020, por cierto, un calendario igual al de 1936. Seguiremos en la Resistencia defendiendo la libertad. La democracia del 78 es más fuerte que la tiranía progresista de Pedro y Pablo.

BAHIA DE ITACA